MASCARILLAS PARA EL CABELLO

1- Caída del cabello: ¿Tu pelo está en plena caída otoñal? Prepara tu misma esta loción: Pela 10 cebollas y licúalas. Fricciona con suavidad todo el cuero cabelludo con el zumo de las cebollas y luego úntate el pelo con cuatro cucharadas de miel. Aunque el olor no sea muy agradable, deja que atúe durante media hora y después, aclara bien el cabello con agua tíbia. ¡Lo notarás!...

2- La arcilla disciplina y alisa el cabello más rebelde: Con solo dos ingredientes, la arcilla blanca y el agua, darás con una loción capilar que mantiene el cabello mas liso y fácil de moldear. Se prepara hirviendo un litro de agua mineral con tres cucharadas soperas de arcilla blanca en polvo y dejando reposar la mezcla durante 15 minutos. Transcurrido ese tiempo, aplica el preparado sobre el pelo limpio y pásate el peine. Al cabo de media hora, aclara con agua tibia y moldea el cabello a tu gusto, con el aire caliente del secador.

3- Sella las puntas del cabello con aceite de argán: Sanear las puntas es la decisión más drástica, pero no la única a tu alcance. Si te notas los extremos del cabello algo estropeados y ásperos del tacto, aplica sobre ellos tres cucharadas soperas de aceite de argán, previamente mezclado con tres gotas de aceite esencial de ylang-ylang. Deja que esta eficaz loción, de doble acción reparadora y nutritiva, actúe durante una hora como mínimo y transcurrido ese tiempo, aclara con abundante agua tibia.

4- Sal gruesa; para la raíz gruesa del pelo: Aplica sobre el pelo mojado, la mascarilla que se obtiene al mezclar una cucharada de sal gruesa, dos más de arcilla blanca y el tapón de un champú purificante compate el exceso de grasa en la raíz del cabello. Extiende la mezcla sobre el cuero cabelludo, cubre el pelo con film transparente de cocina y deja que actue 10 minutos antes de aclarar con agua.

5- Cabellos con volumen: Un truco casero para dar volumen a los cabellos estropeados consiste en mezclar dos yemas de huevo con el zumo con el zumo de medio limón y una cucharadita de ron. Masajea el cuero cabelludo, envuelve la cabeza en una toalla y deja que actúe durante media hora. Después lava el cabello como acostumbres con mucha suavidad.